Es
común escuchar entre los adultos la cotidiana conversación donde se manifiesta
la dificultad que ha presentado siempre el ser buenos padres y, en especial hoy
en día, que la televisión, Internet y otras personas, ocupan dichos espacios
tan importantes en la formación del ser humano.
Existen
varias obras en el mercado, donde se presentan pautas para la formación de los
hijos; pero en esta región no se motiva
a los padres de familia para que busquen en las experiencias escritas
por otros, luces para resolver algunas dudas que impiden unas respuesta
acertadas de palabras y de acción, que permitan, a los niños y jóvenes, tomar
las decisiones correctas en cada dificultad que se les presente.
Las
dificultades económicas, sociales y políticas en que viven las familias
actuales, han obligado a padres y madres a trabajar intensamente; dejando en
manos de otras personas el cuidado y la educación de sus hijos e hijas. Consecuencia de esto es el demasiado tiempo
que desde niños permanecen frente al televisor; además realizan trabajos domésticos y labores del
campo aislándolos de una buena convivencia familiar.
Pero
no es la cantidad del tiempo que se permanezca compartiendo con los hijos el
que realmente determina su buena crianza.
Según los expertos, es en la calidad
de éste, donde está el secreto.
Si
los pocos lapsos de tiempo que, tanto padres como madres, compartan con sus
hijos, son significativos en ejemplo y comunicación clara, en un ambiente de
respeto y comprensión; seguro que se está encontrando la clave para ser buenos
padres y madres.
Hay
alta preocupación en los responsables de guiar a las familias en la formación
de los hijos. Los sicólogos han llevado a periódicos y medios masivos, sus
conceptos y consejos frente a los diversos temas que abarcan dicha tarea.
Existe
gran cantidad de motivadores que van de ciudad en ciudad con sus libros y
conferencias que, aunque no son la panacea, ayudan bastante a despejar dudas y
a ubicar a padres y madres en casos específicos.
Se
hace necesaria una posición más seria de las autoridades educativas y de toda índole, frente a una problemática que
se constituye en la raíz que alimenta los problemas sociales.
Es
en la familia donde está la formación de cada individuo que puebla la Nación y
el mundo. Si ésta no está protegida y no
cuenta con los recursos suficientes para crear buenos seres humanos, seguro que
cada día la situación será peor.
No
es en la escuela donde está el mal; pero está en su humildad, tratará siempre
de guiar a padres y madres para que se conforme un equipo de trabajo, hacia la
formación de una sociedad más justa y equitativa, que vuelva sus ojos y
actitudes hacia el amor, el respeto y la tolerancia.
La estructura y el papel de la familia varían
según la sociedad. La familia nuclear (dos adultos con sus hijos) es la unidad
principal de las sociedades más avanzadas. En otras este núcleo está
subordinado a una gran familia con abuelos y otros familiares. Una tercera
unidad familiar es la familia mono parental, en la que los hijos viven sólo con
el padre o con la madre.
Para las ciencias sociales, la familia, es un
grupo social básico creado por vínculos de parentesco o matrimonio presente en
todas las sociedades. Idealmente, la familia proporciona a sus miembros
protección, compañía, seguridad y socialización. La familia moderna ha variado con respecto a
su forma más tradicional en cuanto a funciones, composición, ciclo de vida y
rol de los padres.
El trabajo se realiza normalmente fuera del
grupo familiar y sus miembros suelen trabajar en ocupaciones diferentes lejos
del hogar. La educación la proporcionan el Estado o grupos privados.
Finalmente, la familia todavía es la responsable de la socialización de los
hijos, aunque en esta actividad los amigos y los medios de comunicación han
asumido un papel muy importante. La composición familiar ha cambiado de forma
drástica a partir de la industrialización de la sociedad.
Algunos de estos cambios están relacionados
con la modificación actual del rol de la mujer. En las sociedades más
desarrolladas la mujer ya puede ingresar (o reingresar después de haber tenido
hijos) en el mercado laboral en cualquier etapa de la vida familiar, por lo que
se enfrenta a unas expectativas mayores de satisfacción personal a través del
matrimonio y de la familia. En los últimos tiempos se ha desarrollado un
considerable aumento de la tasa de divorcios, que en parte se ha producido por
las facilidades legales y la creciente incorporación de la mujer al trabajo.
Todos estos cambios, han generado cambios
forzosos en la dinámica familiar, lo que la afecta positiva o negativamente.
La Escuela tiene que ocuparse por desarrollar
capacidades y actitudes que favorezcan la autonomía personal y que posibiliten
el desarrollo de inquietudes y aptitudes que faculten a las personas para
elaborar proyectos de vida y para entusiasmarse descubriendo nuevos mundos que
den sentido a sus vidas. Pero se requiere del trabajo coordinado entre familia
e institución, para que el proceso educativo sea de proyección.
De
hecho desde diferentes frentes se trata de hacer del trabajo con familia, unos de los pilares fundamentales en el
abordaje de las dificultades que presentan los educandos, es por eso que la LEY
115/94 en su ARTICULO 7. La familia,
reza:
“….
A la familia como núcleo fundamental de la sociedad y primer responsable de la
educación de los hijos…..”
Es
desde el trabajo unificado e integral que se evidencian y solucionan las
problemáticas existentes.






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